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Yokasta: un cuento de Liliana Heker

“Es el cuento el que debe fijarse en mí:  basta con que me perturbe y lo recuerde.” Ana María Shua  “Se puede afirmar que releemos una novela en búsqueda de compañía, pero nos aproximamos al cuento con un estado de ánimo más parecido al de pascal cuando dijo: “el silencio eterno de los espacios infinitos me aterra”.  Frank O’Connor Un sabor adquirido La primera vez que encontré la frase “un sabor adquirido” fue en la receta de un untable de castaña de cajú fermentado con rejuvelac. Hasta la castaña de cajú todo bien; fermentado, bueno, ya se enciende la luz de alerta. ¡Con rejuve qué! ¿Lo qué? El rejuvelac es el líquido resultante de la fermentación de brotes de semillas. Primero se germinan semillas después se las fermenta en agua y voilá: rejuvelac. En la receta que estaba leyendo aconsejaban fermentar semillas de centeno. ¿Usted ha visto semillas de centeno? Pues yo tampoco (spoiler: con el tiempo conseguí y ahora sé dónde buscar) cuestión ...

Cuarto en construcción

Este blog será mi cuarto. Mi cuarto propio. Es un cuarto, en proceso, en construcción: las paredes siguen ásperas, sin lijar, falta pintura por todos lados, el contrapiso sin baldosas… pero por ahora con esto nos alcanza. Porque por rústico que sea alcanza para leer pensar y escribir el cuento.   Este blog nació de un malestar.  El malestar de descubrir ciertos modos nocivos de leer a la literatura. Esos modos de leer no ayudan a alguien que quiera iniciarse en la escritura del cuento. Excepto honradas excepciones, la crítica literaria ya no se ocupa de pensar qué es y cómo funciona un cuento. Tuve que buscar en otra parte, en la crítica literaria de hace décadas, en el taller de escritura de Marcelo di Marco, en la Teoría del Cuento norteamericana (un área de investigación que arrancó por los setenta y que hasta donde yo sé es ignorada en nuestro país), en manuales sobre cómo escribir un cuento, y en las opiniones a veces fragmentadas y desperdigadas de cuentistas. ...